Europride 2007: según RinzeWind
Recogido y traducido (de forma aproximada) de Homosexual rights around the world:
La lista puede seguir y seguir, pero mejor me quedo en estos cuatro ejemplos más o menos bien conocidos. Un repaso rápido por la lista sirve de forma medianamente eficaz para detectar qué países están, en general, avanzados y cuáles se han quedado un par de siglos atrás, bien sea por motivos ideológicos caducos, porque desprecian cuanto ignoran o porque todavía no se han sacudido bien la religión de la chepa. En lo relativo a este último punto, y en lo concerniente a los dogmas de la secta mayoritaria que nos ha tocado sufrir, por estas tierras todavía hay quién se empeña en montarse su realidad alternativa y hacer pasar a todo el mundo por el aro del rosario. Pero ya hablé hace tiempo de las dimensiones alternativas de los hombres de negro. Corramos un tupido velo sobre los dioses, y sus muy humanos representantes en la tierra, que conceden tanta importancia a lo que la gente hace o deja de hacer con el culo.
Daría una crónica y un recuento de lo de ayer. Sobre lo primero, la Marcha del Orgullo Gay siempre es mucho mejor verla que contarla. Tengo un puñado de fotos en Flickr que es lo mejor que puedo ofrecer para que cada cual se haga una idea de lo que había por allí. Sobre lo segundo, dado que ayer estuve yo solo y que el recorrido era muy similar al de 2006 (aunque había más gente: las carrozas salieron mucho más tarde debido a la afluencia de personal a la manifestación; yo me fui a ver las carrozas primero y luego enfilé hacia el final de la marcha), me voy a permitir el lujo de enlazar la estimación a ojo que hice el año pasado y que cada cual se piense si el millón y medio que dijo la organización tiene sentido.
Por el momento, en España, a nivel legislativo, los homosexuales (y que alguien me corrija si patino) tienen unos derechos equiparables a los de los heterosexuales. Pero hay que recordar que los derechos que no se usan se atrofian y que, aunque de momento se vaya avanzando en la dirección correcta, carcamales quedan por todas partes. Véase un ejemplo tomado ayer mismo:
(Este artículo se publica simultáneamente en El Manifestómetro y en Las penas del Agente Smith.)
Afganistán: tiene una ley sobre sodomía. El castigo es la ejecución. Los métodos son: tirar al homosexual desde un lugar elevado o enterrarlo junto a un muro que luego se le tira encima.
Arabia Saudí: tiene una ley sobre sodomía; los actos homosexuales son castigados con la pena de muerte. La sodomía se prueba bien confesándola cuatro veces, bien mediante el testimonio de cuatro hombres musulmanes de probada reputación.
Cuba: no tiene leyes sobre sodomía en lo que se refiere al sexo en privado, pero el Artículo 303a del Código Penal castiga la homosexualidad "manifestada públicamente" con una pena de entre tres meses y un año en prisión, o una multa de entre 100 y 300 cuotas para gente "molestando persistentemente a otros con comportamientos amorosos homosexuales".
Irán: la homosexualidad es ilegal, aquellos declarados culpables puden elegir entre cuatro formas de morir: en la horca, lapidados, partidos por un mandoble de espada o cayendo desde un sitio elevado.
La lista puede seguir y seguir, pero mejor me quedo en estos cuatro ejemplos más o menos bien conocidos. Un repaso rápido por la lista sirve de forma medianamente eficaz para detectar qué países están, en general, avanzados y cuáles se han quedado un par de siglos atrás, bien sea por motivos ideológicos caducos, porque desprecian cuanto ignoran o porque todavía no se han sacudido bien la religión de la chepa. En lo relativo a este último punto, y en lo concerniente a los dogmas de la secta mayoritaria que nos ha tocado sufrir, por estas tierras todavía hay quién se empeña en montarse su realidad alternativa y hacer pasar a todo el mundo por el aro del rosario. Pero ya hablé hace tiempo de las dimensiones alternativas de los hombres de negro. Corramos un tupido velo sobre los dioses, y sus muy humanos representantes en la tierra, que conceden tanta importancia a lo que la gente hace o deja de hacer con el culo.
Daría una crónica y un recuento de lo de ayer. Sobre lo primero, la Marcha del Orgullo Gay siempre es mucho mejor verla que contarla. Tengo un puñado de fotos en Flickr que es lo mejor que puedo ofrecer para que cada cual se haga una idea de lo que había por allí. Sobre lo segundo, dado que ayer estuve yo solo y que el recorrido era muy similar al de 2006 (aunque había más gente: las carrozas salieron mucho más tarde debido a la afluencia de personal a la manifestación; yo me fui a ver las carrozas primero y luego enfilé hacia el final de la marcha), me voy a permitir el lujo de enlazar la estimación a ojo que hice el año pasado y que cada cual se piense si el millón y medio que dijo la organización tiene sentido.
Por el momento, en España, a nivel legislativo, los homosexuales (y que alguien me corrija si patino) tienen unos derechos equiparables a los de los heterosexuales. Pero hay que recordar que los derechos que no se usan se atrofian y que, aunque de momento se vaya avanzando en la dirección correcta, carcamales quedan por todas partes. Véase un ejemplo tomado ayer mismo:
(Este artículo se publica simultáneamente en El Manifestómetro y en Las penas del Agente Smith.)





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