Manifestación 20-J: Según El Teleoperador
Idi Amin Dada y Francisco Franco participan en un concurso para ver quién es el mayor tirano del S. XX, quién mata a más gente, quién somete más a su pueblo y quién roba más de las arcas públicas. Si tuviese que elegir entre los dos iría con Franco, porque es un hijoputa, vale, pero es nuestro hijoputa. Pero como no tengo que elegir entre los dos -gracias a Dios- sino lo que me dé la gana, elijo ir con las víctimas inocentes, las que no participan más que poniendo la casquería en las fotos. No sé si me explico, estoy hablando de mi postura respecto al conflicto (ejem) palestino-israelí-sirio-libanés-iraní-paquistaní-iraquí-sumaysigue.
Nada más salir del metro en Sol, zas, banderolo republicano frente a la osa y el madroño (porque en realidad es una osa). La bandera republicana es como un pantalón negro, que va bien con todo: para el 1º de mayo, para las huelgas, contra la Guerra del Golfo, contra el Prestige, por los matrimonios homosexuales, contra los parquímetros... ¡Ah, sí!, y para pedir la República. Veo al tipo que la sostiene y me fijo en que está solo, no parece ir con ningún partido, colectivo, plataforma, sindicato ni con amigos siquiera... Qué raro. Me fijo un poco más y horror, es él, Jaume D'Urgell:
El que se encaramó a una azotea a cambiar la bandera nacional por la republicana, a una grúa de la construcción, el que iba en pelotas pintado con los colores republicanos el día del Orgullo Gay y el que nos ha robado a Jeremías y a mí unas fotos de Flickr para ponerlas en su propio set sin aclarar que no son suyas ni indicar de quién son, infringiendo con ello la licencia Creative Commons que consta claramente al lado de nuestras fotos. Quizá es un rollo comunista de socialización de la cultura o algo así, por lo que supongo que no le importará a Jaume que yo cuelgue en mi blog alguna de sus poesías sin decir que son suyas, ¿no?
Los alrededores de la Osa y el Madroño están llenos de medios de comunicación y cámaras de fotos envidiables. Los medios recogen opiniones... perdón, pulsan el sentir de la calle y entrevistan a los asistentes. Hay una mesa petitoria de un grupo muy, muy rojo que recoge firmas para una carta a Zapatero en la que le piden que rompa toda relación con Israel. Bueno, ellos dicen que "el Estado español rompa relaciones con el Estado israelí", ya saben, la retórica típica. Y me fijo que muchos de los asistentes han desempolvado las viejas chapas y pegatinas del "No a la guerra". Y también hay viejos rockeros.
Un grupo de niñas de unos 17 años acaparan casi todas las cámaras con sus pancartas y sus pañuelos en la cabeza. El chico de la Cadena SER las entrevista con preguntas facilonas y simplistas y oigo que son españolas hijas de padres sirios y libaneses, que su país sufre mucho, que Israel les ataca, que la paz tal y cual, blablablá. Una opinión que enriquece el debate, sin duda.
Poco después empieza la manifestación. He perdido a RinzeWind de vista pero no a Jaume, siempre bien visible con su enorme y pesada bandera (pesadísima), que con lo tirillas que es parece mentira que pueda bailarla con esa energía, oye, debe ser el fervor republicano. Corro hasta la cabecera y por teléfono acordamos que RinzeWind se quedará atrás. Y en la cabecera, la verdad, se pasa miedo.
Pero los que más miedo dan no son estos sino los españoles. Detrás de la siempre aburrida cabecera oficial hay una segunda cabecera de un partido que no identifico, Comunismo libertario, Corriente alternativa o alguna anacronía similar. Al pasar buscando a las personalidades les oigo cantar "La intifada vencerá". Pienso que he escuchado mal, que no pueden estar cantando eso en una manifestación ¿contra la guerra? O sí... Pues va a ser que sí.
Me alejo acojonado y avergonzado, llego a la cabecera y me mezclo con el Quinto Poder en el corralito de seguridad, que en realidad no asegura nada porque allí entra y sale cualquiera sin menor problema. Selección de personalidades:
Vídeo resumen de lo grabado en la cabecera y pocos metros por detrás:
Unos metros por delante de la cabecera iban una pareja de sindicalistas, uno de CC.OO. y otro de UGT, destilando la esencia del mensaje de la manifestación, una pareja de finos analistas, mentes preclaras que aunque no representaban al conjunto de la manifestación, merecen que les dedique unos minutos. Eran dos tipos requetefinos / Eran dos tipos mediochiflaos / Eran dos tipos casi divinos / Eran dos tipos disparataos:
Llega la cabecera a la Pz. Ópera y aviso a RinzeWind para hacer las fotos de control. Como soy un ser ignominioso y tendencioso, paso de escuchar el manifiesto oficial y hago unas fotos por los alrededores mientras espero a RinzeWind. Veo una cara conocida, la de Juanjo López, secretario general del Sindicato de Estudiantes, que está repartiendo panfletos de otra organización, "El Militante, voz del socialismo marxista y la juventud". El S. XXI es lo que tiene, que bailas un par de letras y estás otra vez en el XIX.
Tras la cabecera principal hay un hueco enorme hasta la segunda. Allí empieza de pronto a gritar la gente, así que me acerco a ver qué pasa. Se trata de un fotógrafo de aspecto perroflauta que se ha encaramado a un andamio de unas obras para hacer unas fotos. Como ya hicieron antes con otros, la Policía Municipal le dice que debe bajarse de ahí por su propia seguridad, que se puede caer, que el andamio puede fallar, que les puede dar por subir a otros y que puede hacer saltar la alarma, como al final sucede. Y empieza el baile de soplapitos: "¡Represión, fascista!", "¿Dónde está la libertad?", "No pone bombas, sólo hace fotos" y demás gilipolleces. Un tipo saca a relucir su carné de militante como si fuese una autoridad. La Policía hace gala de una paciencia y comprensión que no se merecen los que les abuchean y finalmente incluso el fotógrafo se muestra comprensivo, terminando la cosa como deberían terminar siempre estas cosas. Mis costillas respiran aliviadas esta vez, no como la otra.
Cuando acaba el manifiesto, en tiempo record, el escenario queda vacío y varios fotógrafos subimos a tirar fotos desde allí, así como algunos turistas que deben pensar que esto es una rave. Allí subido me encuentra RinzeWind, que -como siempre- tiene los mejores vídeos, el cabronazo, cómo lo hará. Y trae una foto con Llamazares, qué cerdo, ése era mío, que yo estaba en la cabecera, no te jode, el intrusista... Esto no puede quedar así, yo no me puedo ir sin hacerme una foto con algún conocido para mi colección... ¡Uy!, ¿aquél no es...? ¡Sí! A por él.
Joder, con qué fuerza te abraza Pedro Zerolo... Al despedirme de él me da la mano al estilo yanqui apretando la lengua entre los dientes y poniendo cara de malo. Qué majo.
Nada más salir del metro en Sol, zas, banderolo republicano frente a la osa y el madroño (porque en realidad es una osa). La bandera republicana es como un pantalón negro, que va bien con todo: para el 1º de mayo, para las huelgas, contra la Guerra del Golfo, contra el Prestige, por los matrimonios homosexuales, contra los parquímetros... ¡Ah, sí!, y para pedir la República. Veo al tipo que la sostiene y me fijo en que está solo, no parece ir con ningún partido, colectivo, plataforma, sindicato ni con amigos siquiera... Qué raro. Me fijo un poco más y horror, es él, Jaume D'Urgell:
El que se encaramó a una azotea a cambiar la bandera nacional por la republicana, a una grúa de la construcción, el que iba en pelotas pintado con los colores republicanos el día del Orgullo Gay y el que nos ha robado a Jeremías y a mí unas fotos de Flickr para ponerlas en su propio set sin aclarar que no son suyas ni indicar de quién son, infringiendo con ello la licencia Creative Commons que consta claramente al lado de nuestras fotos. Quizá es un rollo comunista de socialización de la cultura o algo así, por lo que supongo que no le importará a Jaume que yo cuelgue en mi blog alguna de sus poesías sin decir que son suyas, ¿no?
Los alrededores de la Osa y el Madroño están llenos de medios de comunicación y cámaras de fotos envidiables. Los medios recogen opiniones... perdón, pulsan el sentir de la calle y entrevistan a los asistentes. Hay una mesa petitoria de un grupo muy, muy rojo que recoge firmas para una carta a Zapatero en la que le piden que rompa toda relación con Israel. Bueno, ellos dicen que "el Estado español rompa relaciones con el Estado israelí", ya saben, la retórica típica. Y me fijo que muchos de los asistentes han desempolvado las viejas chapas y pegatinas del "No a la guerra". Y también hay viejos rockeros.
Un grupo de niñas de unos 17 años acaparan casi todas las cámaras con sus pancartas y sus pañuelos en la cabeza. El chico de la Cadena SER las entrevista con preguntas facilonas y simplistas y oigo que son españolas hijas de padres sirios y libaneses, que su país sufre mucho, que Israel les ataca, que la paz tal y cual, blablablá. Una opinión que enriquece el debate, sin duda.
Poco después empieza la manifestación. He perdido a RinzeWind de vista pero no a Jaume, siempre bien visible con su enorme y pesada bandera (pesadísima), que con lo tirillas que es parece mentira que pueda bailarla con esa energía, oye, debe ser el fervor republicano. Corro hasta la cabecera y por teléfono acordamos que RinzeWind se quedará atrás. Y en la cabecera, la verdad, se pasa miedo.
Pero los que más miedo dan no son estos sino los españoles. Detrás de la siempre aburrida cabecera oficial hay una segunda cabecera de un partido que no identifico, Comunismo libertario, Corriente alternativa o alguna anacronía similar. Al pasar buscando a las personalidades les oigo cantar "La intifada vencerá". Pienso que he escuchado mal, que no pueden estar cantando eso en una manifestación ¿contra la guerra? O sí... Pues va a ser que sí.
Me alejo acojonado y avergonzado, llego a la cabecera y me mezclo con el Quinto Poder en el corralito de seguridad, que en realidad no asegura nada porque allí entra y sale cualquiera sin menor problema. Selección de personalidades:
Ángel Pérez, candidato de IU a la alcaldía de Madrid
Pedro Zerolo y Juan Diego Botto
Gaspar Llamazares
Cristina del Valle flipándolo
Ruth Porta rotunda
Pedro Zerolo y Juan Diego Botto
Gaspar Llamazares
Cristina del Valle flipándolo
Ruth Porta rotunda
Vídeo resumen de lo grabado en la cabecera y pocos metros por detrás:
Unos metros por delante de la cabecera iban una pareja de sindicalistas, uno de CC.OO. y otro de UGT, destilando la esencia del mensaje de la manifestación, una pareja de finos analistas, mentes preclaras que aunque no representaban al conjunto de la manifestación, merecen que les dedique unos minutos. Eran dos tipos requetefinos / Eran dos tipos mediochiflaos / Eran dos tipos casi divinos / Eran dos tipos disparataos:
Llega la cabecera a la Pz. Ópera y aviso a RinzeWind para hacer las fotos de control. Como soy un ser ignominioso y tendencioso, paso de escuchar el manifiesto oficial y hago unas fotos por los alrededores mientras espero a RinzeWind. Veo una cara conocida, la de Juanjo López, secretario general del Sindicato de Estudiantes, que está repartiendo panfletos de otra organización, "El Militante, voz del socialismo marxista y la juventud". El S. XXI es lo que tiene, que bailas un par de letras y estás otra vez en el XIX.
Tras la cabecera principal hay un hueco enorme hasta la segunda. Allí empieza de pronto a gritar la gente, así que me acerco a ver qué pasa. Se trata de un fotógrafo de aspecto perroflauta que se ha encaramado a un andamio de unas obras para hacer unas fotos. Como ya hicieron antes con otros, la Policía Municipal le dice que debe bajarse de ahí por su propia seguridad, que se puede caer, que el andamio puede fallar, que les puede dar por subir a otros y que puede hacer saltar la alarma, como al final sucede. Y empieza el baile de soplapitos: "¡Represión, fascista!", "¿Dónde está la libertad?", "No pone bombas, sólo hace fotos" y demás gilipolleces. Un tipo saca a relucir su carné de militante como si fuese una autoridad. La Policía hace gala de una paciencia y comprensión que no se merecen los que les abuchean y finalmente incluso el fotógrafo se muestra comprensivo, terminando la cosa como deberían terminar siempre estas cosas. Mis costillas respiran aliviadas esta vez, no como la otra.
Cuando acaba el manifiesto, en tiempo record, el escenario queda vacío y varios fotógrafos subimos a tirar fotos desde allí, así como algunos turistas que deben pensar que esto es una rave. Allí subido me encuentra RinzeWind, que -como siempre- tiene los mejores vídeos, el cabronazo, cómo lo hará. Y trae una foto con Llamazares, qué cerdo, ése era mío, que yo estaba en la cabecera, no te jode, el intrusista... Esto no puede quedar así, yo no me puedo ir sin hacerme una foto con algún conocido para mi colección... ¡Uy!, ¿aquél no es...? ¡Sí! A por él.
Joder, con qué fuerza te abraza Pedro Zerolo... Al despedirme de él me da la mano al estilo yanqui apretando la lengua entre los dientes y poniendo cara de malo. Qué majo.







<< Home